Salmo 23
El Salmo 23 presenta a Dios como un pastor que guía, alimenta y protege a su rebaño, incluso en el valle más oscuro. Es uno de los pasajes más amados de la Biblia, rezado en momentos de miedo, enfermedad y duelo. El texto procede de la Reina-Valera de 1909.
Jehová es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto a aguas de reposo me pastoreará.
Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa de Jehová moraré por largos días.