Regina Caeli
Desde el Domingo de Pascua hasta Pentecostés, el Regina Caeli sustituye al Ángelus por la mañana, a mediodía y al atardecer. Sus breves versos, coronados cada uno por un alegre aleluya, invitan a María a alegrarse porque su Hijo ha resucitado. Tradicionalmente se reza de pie, como signo de la alegría pascual.
V. Reina del cielo, alégrate, aleluya. R. Porque el que mereciste llevar en tu seno, aleluya.
V. Ha resucitado, según lo dijo, aleluya. R. Ruega por nosotros a Dios, aleluya.
V. Gózate y alégrate, Virgen María, aleluya. R. Porque verdaderamente ha resucitado el Señor, aleluya.
Oremos. Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado alegrar al mundo, concédenos que, por intercesión de su Madre, la Virgen María, alcancemos los gozos de la vida eterna. Por el mismo Cristo, nuestro Señor. Amén.