Magníficat
El Magníficat es el canto que María entonó al visitar a su prima Isabel, recogido en Lucas 1:46-55. Alaba a Dios, que enaltece a los humildes y recuerda sus promesas. Desde hace siglos se canta cada tarde en las Vísperas. El texto procede de la Reina-Valera de 1909.
Engrandece mi alma al Señor; y mi espíritu se alegró en Dios mi Salvador. Porque ha mirado a la bajeza de su criada; porque he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones. Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo es su nombre. Y su misericordia de generación a generación a los que le temen.
Hizo valentía con su brazo: esparció los soberbios del pensamiento de su corazón. Quitó los poderosos de los tronos, y levantó a los humildes. A los hambrientos hinchió de bienes; y a los ricos envió vacíos. Recibió a Israel su siervo, acordándose de la misericordia, como habló a nuestros padres a Abraham y a su simiente para siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.