Oración de la noche
Esta sencilla oración de la noche sigue la forma de Completas, la antigua oración de la Iglesia al terminar el día. Comienza pidiendo la ayuda de Dios, se detiene en un versículo del Salmo 4 y en el cántico de Simeón del Evangelio de Lucas, y concluye con el Padrenuestro y una bendición para una noche tranquila.
V. Dios mío, ven en mi auxilio. R. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado.
Ahora despides, Señor, a tu siervo, conforme a tu palabra, en paz; porque han visto mis ojos tu salvación, la cual has aparejado en presencia de todos los pueblos; luz para ser revelada a los Gentiles, y la gloria de tu pueblo Israel.
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; y perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
El Señor todopoderoso y misericordioso nos conceda una noche tranquila y un santo fin. Amén.